Covid-19: ¿El virus ecológico?

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  • La pandemia por Covid-19 ayudó a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 17%.
  • Enero de 2020 se reportó como el mes más cálido desde 1880.

El primer trimestre del año 2020 será recordado por ser el periodo de tiempo en el que se reportaron las menores cifras en la emisión de gases de efecto invernadero. Esto producto del paro económico acarreado por las medidas de control del virus covid-19.

La cuarentena que muchos países del mundo implementaron, permitió un respiro al planeta. Durante ese periodo se redujo el uso de combustibles fósiles, se detuvo la gran industria en países claves como China y Estados Unidos, cuya suma de emisiones   de dióxido de carbono asciende al 42.33%, según datos del sitio Statista.com.

Datos como el anterior, ha hecho pensar a algunos respecto a que si el Covid-19 ha sido de beneficio para el planeta tierra. Durante décadas se alegó a la conciencia sobre el cambio climático y el daño que la especie humana provoca al medio ambiente, sin embargo, no tuvo efecto, fue hasta que un virus obligó a los gobiernos de todo el mundo a detener las actividades económicas que se vieron los efectos positivos de los que tanto se hablaba. Basta echar un vistazo a las estadísticas de emisión de gases de efecto invernadero para deducir que el planeta necesitaba un descanso de la actividad humana. De hecho, el mes de enero de 2020 se registró como el mes más cálido desde 1880, según los datos recopilados por la   Administración de Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOOA).

En contraste con lo anterior, el mes de abril de 2020 sería en el que registró la mayor disminución de dióxido de carbono (C02) y dióxido de nitrógeno (N02) en la historia reciente del planeta, disminuyendo en un 17% la emisión de los mencionados gases responsables del calentamiento global. Por su parte, El Salvador registró, en el mismo mes, una mejora considerable en la calidad del aire, según los reportes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

No obstante, un breve periodo de aislamiento no basta para renovar el planeta, la actitud debería continuar por lo menos unos meses más para revertir paulatinamente los efectos del calentamiento global.

“dado que la disminución en la contaminación se ha producido por un aislamiento social de  naturaleza  extraordinaria,  no  resulta ser  una  situación permanente, por  lo  que  es predecible que los niveles de calidad ambiental alcanzados actualmente, no se conserven en el futuro, a menos que se adopten medidas sostenibles, compatibles con los aspectos sociales y económicos”, menciona Paulo Delgado, en su ensayo “posible efecto rebote en la gestión ambiental, luego de la pandemia por Covid-19”.

Asimismo, cabe reflexionar que el Virus es producto de la actividad humana, según se estima el virus mutó de afectar animales a humanos en un mercado en la ciudad de Wuhan, China, donde se trafican toda clase de especies animales, lo que lleva a algunos a plantearse que es ser humano el autor de su propia desdicha.

Para algunos, el virus es parte de un ciclo natural de renovación, lo que Charles Darwin planteaba como “selección natural” o lo que viene a ser lo mismo “supervivencia del más fuerte”; según esta teoría solo los organismos más capacitados logran adaptarse y sobrevivir a las circunstancias de su entorno. Una visión similar es la que plantea Amílcar Ramírez, miembro de la comunidad indígena de Panchimalco, El Salvador.

“[…]Madre tierra se va renovando con base a ciertos periodos de tiempo, eso pasó con los dinosaurios, eso pasó con el diluvio, eso pasó con otras creaciones humanas antes […] ,entonces, sabemos de la renovación constante que tiene la tierra,[ También], estamos conscientes de que el gran espíritu dota al humano de la inteligencia, libre albedrío y de la capacidad de generar, lamentablemente el hombre dice a jugar con la genética, crea nuevas cosas que después no las puede controlar y cada acción que hace genera una reacción, eso es de lo que nosotros estamos sabedores ahora con esta cuestión de la pandemia” comenta  Ramírez.

El covid-19 brindó cierto sosiego a la atmósfera terrestre y parte de su biosfera, sin embargo, se prevé una reescalada de los índices de contaminación cuando la actividad económica vuelva a la normalidad, los países industrializados volverán a contaminar, dejando en evidencia que la gestión medio ambiental es un asunto de segundo plano y que premian los intereses económicos sobre la supervivencia el planeta.  A partir de aquí cada uno responderá a la interrogante que da nombre a este artículo.

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