La pedigüeña de San Marcos

Las familias se unen a la celebración de las fiestas patronales en las tradicionales pedigüeñas.

Suena el cohete de vara, inicia la música de la banda de paz y los viejos empiezan a bailar por las calles. Entonces, las puertas de las casas se empiezan a abrir y las familias salen de sus hogares para presenciar el inicio de las fiestas patronales de los sanmarquences. La pedigüeña es una tradición que marca el inicio de las fiestas en honor al patrono del municipio de San Marcos del departamento de San Salvador.

La tradición consiste en un desfile de recolecta de fondos, de allí su nombre. Un pedigüeño es alguien que pide insistentemente hasta convencer de recibir algo, y así lo hacen «los viejos» que danzan al compas de la música junto a las candidatas a reina del municipio.

A la cabeza del desfile van los recipientes para la recolecta de fondos, luego los viejos con sus trajes harapientos y sus máscaras terroríficas, después las candidatas que representan a las colonias y comunidades de San Marcos y finalmente el acompañamiento musical de la banda de paz. Todos, riendo y bailando van transmitiendo su alegría a los vecinos.

Los cohetes de vara son infaltables en toda actividad de las fiestas patronales.

Ya que San Marcos es un municipio bastante grande, se forman las pedigüeñas de manera simultánea en los tres distritos del territorio. De esa manera, música, bailes y risas invaden el municipio de extremo a extremo.

Aquellos que desean colaborar, depositan su aporte y a cambio reciben un baile improvisado en las puertas de sus casas. Algunos de los que reciben su premio aplauden y se carcajean por la forma pícara de los danzantes frente a sus casas. También están otros sanmarquences más atrevidos que se unen al baile y disfrutan de aquel entretenido momento. Por supuesto que no faltan las fotos y vídeos de los testigos del espectáculo preparado por los comités de festejos patronales.

Además, muchos aprovechan para transmitirles en vivo por videollamadas a sus familiares y amigos que se encuentran fuera del país. – Ya está alegre-, -Te acordás que te daban miedo- se escuchaba decir a algunos en sus llamadas al exterior, marcando un evento nostálgico para aquellos que han abandonado el país.

Si bien la actividad busca la recolecta de fondos, no es el fin primordial, ya que los fondos recaudados son pocos en comparación a los costos que pueda implicar la actividad misma. Por el contrario el fin primordial es llevar un pequeño rato de diversión e integrar a la comunidad dentro de las actividades patronales. Su fin es eminentemente comunitario.

Las personas salen a colaborar y a cambio disfrutan del baile de los viejos.

Resulta interesante que pese a que San Marcos es un municipio bastante urbanizado mantiene su tradición. Muchos creerían que las fiestas patronales son motivo de alegría sólo para los pueblos y zonas rurales, pero las sonrisas y alegría de muchos en este evento nos deja claro que hay tradiciones que se mantienen vivas y apreciadas.

Otro elemento importante de esta actividad es que permite la integración de distintas instituciones, en este caso, la municipalidad, los comités de festejos patronales de las comunidades y las instituciones educativas que acompañan con sus bandas de paz.

Las pedigüeñas desarrolladas en el marco de las fiestas patronales en honor a San Marcos Evangelista se llevaron a cabo durante todo el día 19 de marzo y abarcó comunidades, el mercado municipal y colonias del municipio.

El mercado municipal es un lugar de encuentro de los habitantes del municipio donde también llego la pedigüeña.
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